Cómo comprar de forma saludable

Estrategias para comprar de forma saludable y mejorar tu alimentación

«Compra solo necesario, no lo conveniente. Lo innecesario, aunque cueste un céntimo, es caro» Séneca.

 

Actualmente, con la excusa generalizada de falta de tiempo, se suelen comprar demasiados alimentos ultraprocesados y platos precocinados, que no son tan saludables como aquellos que los preparamos en casa. Estos platos suelen ser ricos en grasas de mala calidad, ricos en azúcares, más salados y en muchas ocasiones son más caros que los que preparamos nosotros mismos, haciéndolos no solo peores para nuestra salud, sino también para nuestro bolsillo.

¿Te ha pasado que vas al supermercado con la idea de comprar solo lo más imprescindible, pero sin darte cuenta terminas con el carrito de compra a rebotar? Ah!, y lo peor viene después, tu propósito de comer más saludable estará comprometido ya que  tienes al alcance de tu mano todos esos productos alimenticios ultraprocesados que compraste sin pensar y que no te ayudan a cuidar tu salud.

Debes saber que los buenos hábitos empiezan mucho antes de llevar los alimentos a tu boca, por eso, en esta entrega te voy a compartir algunas estrategias prácticas que te serán útiles a la hora de hacer tu compra más saludable.

 

ESTRATEGIAS DE VENTA DE LOS SUPERMERCADOS

Todos tenemos determinados hábitos de compra y selección de alimentos, algunos de los cuales están reforzados por el constante bombardeo publicitario al que estamos expuestos una y otra vez.

Los supermercados destinan gran parte de sus ingresos a investigar nuestros hábitos de consumo, diseñando posteriormente estrategias de venta para “atacar” nuestro inconsciente y crearnos hábitos. Por lo tanto, es muy importante que conozcas algunas de las estrategias de venta que utilizan los supermercados, para que evites caer en su trampa, que compres alimentos más saludables y de paso ahorres dinero.

Estrategia de los supermercados

 

Te harán recorrer todo el establecimiento

Para llegar hasta los alimentos que tienes en tu lista de compra, te harán transitar por sus pasillos que están diseñados estratégicamente para que veas lo que ellos quieren que veas, pasillos repletos de productos alimenticios superfluos, que no tenías previsto comprar, pero que probablemente acabarán en tu cesta o carrito de compra.

Colocación estratégica de ciertos productos 

La gran mayoría de las personas cuando entran en el supermercado giran a la derecha, o miran más hacia la derecha, sabiendo esto los supermercados colocan en la derecha de su superficie muchas de sus “ofertas” o productos irresistibles para la mayoría, esperando que los compremos como por un reflejo inconsciente.

La ubicación de los productos en los estantes

Los productos se colocan en diferentes niveles, en función de lo que les interese vender; ubicando los alimentos más “atractivos”, los más vendidos y los que les dejan mayores beneficios a la altura de los ojos para que estén en el mejor ángulo de visión.

Juegan con nuestros sentidos

La música de fondo, los colores, los sabores y los olores también están estratégicamente seleccionados para influir en nuestra decisión de compra, haciendo irresistibles algunos de sus productos.

 

CÓMO ORGANIZAR LAS COMPRAS

Cómo organizar tu compra

 

Si quieres alimentarte correctamente es imprescindible que empieces haciendo bien la compra. Si tu frigorífico y tu despensa están repletos de platos precocinados, salsas, bollería, pastelería…, y en tu cocina no tienes ni una triste verdura, difícilmente te alimentarás bien.

Con la finalidad de facilitarte hacer una compra saludable sigue los siguientes consejos:

 

Antes de ir a comprar

  1. Puedes comprar semanalmente, cada quince días o, incluso, si vas a congelar los alimentos, una vez al mes. Ten claro que, para comer de forma saludable no es necesario ir a comprar cada día.
  2. Planifica los menús que vas a preparar en la semana, es mejor hacer la lista de la compra por recetas y evitar las improvisaciones. Al planificar tus menús, te será más fácil ver qué alimentos vas a utilizar. Si improvisas, puedes caer en un desorden, dificultándote seguir una alimentación saludable. Además, si prevés con antelación lo que vas a necesitar, evitarás desperdiciar alimentos.
  3. Revisa lo que tienes en la despensa y realiza la lista de la compra teniendo en cuenta el menú planificado.
  4. No te olvides de tus alimentos imprescindibles. Que no se te olvide comprar fruta, hortalizas y verduras, y adquiere suficientes fuentes proteicas (pesados, huevos, carnes,…).
  5. No vayas a comprar con hambre. Ir al supermercado con el estómago “lleno” evita que compres alimentos superfluos, porque tienes la capacidad de pensar y seleccionar mejor tus alimentos. Por el contrario, si vas con hambre, probablemente acabarás con el carro de compras lleno de todo tipo de “caprichos” poco o nada saludables.

 

Cuando realices la compra

  1. Elige alimentos de temporada. Actualmente nos hemos olvidado de que hay una época determinada para cada fruta o verdura, pero eso no es así, cada vegetal tiene su temporada, no lo olvides. Si compras aquellos vegetales que son de temporada, no solo estarán más frescos, sino que serán más nutritivos, e incluso serán más económicos.
  2. Si vives solo/a, una buena opción sería comprar raciones individuales para evitar caer en la monotonía, comiendo varios días siempre lo mismo. Cuando más variada sea tu alimentación, mejor.
  3. Evita por todos los medios comprar alimentos ultraprocesados ya que, como te he comentado antes, no suelen ser interesantes para nuestra salud, ya que son muy calóricos y muy pobres nutricionalmente.
  4. Con el fin de que tu alimentación sea lo más variada posible, te animo a que pruebes alimentos que no sueles consumir (alguna fruta, verdura o pescado), puedes probar a hacer un nuevo plato. Quizá te lleves una grata sorpresa 🙂 .
  5. Lee siempre las etiquetas de todos los productos que compres. Entiendo que no tengas demasiado tiempo para estar leyendo las etiquetas de todo lo que compras, pero si de verdad te preocupa tu salud y la de tu familia (que debería), tómate 1 minuto y revisa el etiquetado de lo que compres. Una vez que leas la información de un producto, ya sabrás si te conviene o no, y la próxima vez ya no tendrás que hacerlo, pues ya sabrás si es o no  buena opción de compra; además, cada vez te será más fácil interpretar la información del etiquetado.
  6. Compra alimentos que no necesiten “tuning”, como dice Carlos Ríos de realfooding  “más mercado y menos supermercado”. La comida real no lleva un etiquetado con una lista interminable de ingredientes 🙂 .

 

Si tienes cualquier duda o comentario, házmelo saber en la sección de comentarios.

 

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