Conservación de alimentos

Cómo guardar los alimentos: la refrigeración y la congelación

«Trata tus alimentos como a tu cuerpo. Con el tiempo, serán tu cuerpo» B. Richardson.

Para mantener en óptimas condiciones (higiénicas y organolépticas) los alimentos que compramos, y que éstos nos duren más tiempo, es esencial conocer como guardar los alimentos correctamente.

¿Conoces el sitio adecuado para guardar los alimentos? ¿Cuánto tiempo duran los alimentos en el frigorífico? ¿Qué alimentos puedes congelar? ¿Sabes cómo realizar correctamente la descongelación de los alimentos?

Si quieres conocer las respuestas a estas preguntas y conocer la mejor manera de guardar tus alimentos, sigue leyendo.

 

EN LA DESPENSA

Para guardar aquellos alimentos que no necesitan frío para su conservación, debes asegurarte que estén en un lugar freso y seco.

Con el fin de que tus alimentos no se caduquen, debes hacer una buena rotación de los mismos. Es decir, cuando vayas a colocar nuevos alimentos, colócalos detrás de los que ya estaban almacenados, de este modo, siempre utilizarás antes los más antiguos.

La despensa es un buen sitio para que guardes productos no perecederos como: arroz, legumbres, condimentos o especias, botes de conservas, latas de atún, etc.

El aceite debe ser almacenado en un lugar oscuro, debido a que la exposición a la luz hace que éste se oxide y se enrancie con mayor facilidad.

 

LA REFRIGERACIÓN

Refrigeración de los alimentos

Por medio de la refrigeración se consigue ralentizar el crecimiento de microorganismos, retrasando el deterioro de los alimentos y manteniéndolos aptos para el consumo durante más tiempo.

Debes evitar llenar en exceso tu nevera. Cuando esto ocurre, el aire frío que circula por el interior del frigorífico no se distribuye homogéneamente provocando un pronto deterioro de los alimentos, debido a que no estarán almacenados a una temperatura adecuada.

Para llevar a cabo una correcta refrigeración de tus alimentos, sigue las siguientes recomendaciones:

 

Las verduras

Las verduras suelen estropearse si se conservan a temperaturas muy bajas. Por ello, lo mejor que puedes hacer es colocarlas en los recipientes de la nevera destinados para ellas. Para aprovechar al máximo todas sus propiedades, es mejor consumirlas o cocinarlas antes de que haya pasado una semana desde su compra.

 

Los huevos

Los huevos se pueden guardar en la puerta del frigorífico. Es el sitio de mayor temperatura y, como los huevos no requieren tanto frío para su conservación, se mantendrán perfectamente durante dos o tres semanas.

Para evitar que se rompa la estructura interna y que se deterioren, colócalos con la punta hacia abajo. Nunca laves los huevos, si los lavas, se destruirá la capa externa que los protege de la entrada de microorganismos a su interior.

En el caso de los productos elaborados con huevo sin cocer, como la mayonesa, no se deben guardar en la nevera más de 24 horas debido a que pueden resultar peligrosos.

 

Pescados y carne

El pescado y la carne cruda, es mejor colocarlos en las partes más frías de la nevera (idealmente en recipientes cerrados con rejilla en la parte inferior). Si no se dispone de cajones específicos, el mejor sitio para conservarlos es en la parte más baja del frigorífico.

El pescado puede durar en la nevera como máximo, dos días. Por su parte, la carne aguanta fresca unos tres días, siempre que no sea carne picada, en cuyo caso debe consumirse el mismo día que ha sido picada; si se trata de carne picada envasada no sobrepasar la fecha de caducidad.

Alimentos cocinados y sobras

Cuando quieras guardar en la nevera alimentos cocinados, éstos nunca se beben colocar cuando estén calientes, porque haremos subir la temperatura interior del mismo, pudiendo deteriorar con más facilidad el resto de los alimentos. No obstante, para evitar la proliferación de microorganismos, no debes dejar pasar más de dos horas después de su cocción sin guardarlo en nevera. Una buena opción sería poner el recipiente en un baño de agua fría con hielo para bajar la temperatura.

Para guardar las sobras en el frigorífico es mejor guardarlas en recipientes limpios que puedan ser cerrados de manera hermética, y si no vas a consumir esa comida en dos o tres días, mejor congélala.

Las sobras de encurtidos o productos en lata, cámbialos a recipientes de vidrio, de modo que, podrás cerrarlos y evitarás que estén expuestos a la oxidación de los recipientes.

Por último, todos los productos en el frigorífico deben ser conservados herméticamente. Si mantienes productos crudos y cocinados abiertos, se puede producir una contaminación cruzada (contaminación de bacterias de los crudos a los cocidos), que luego no van a poder ser eliminadas mediante el recalentamiento.

 

LA CONGELACIÓN

Congelación de alimentos

Es una estupenda opción tener en nuestro congelador alimentos saludables y platos hechos por nosotros mismos. Sobre todo cuando no puedes ir a comprar cada semana, o para esos días que llegas a casa cansado/a y con muy pocas ganas de ponerte a cocinar.

No guardes sólo las sobras. Cocina a propósito más raciones de las que vas a consumir para poder tener siempre en tu congelador algo bueno, saludable y rápido que comer.

Es importante que marques todos los productos que vayas a congelar con el nombre del alimento y la fecha, así, evitarás tener que andar abriendo recipientes cuando busques algo en concreto.

 

¿Qué puedo congelar?

Se puede congelar casi todo lo que se te ocurra, pero siempre teniendo en cuenta que hay alimentos que es mejor no congelar, como por ejemplo:

 

Las verduras crudas

Las verduras se pueden congelar si se las blanquea o escalda previamente. Para ello, después de lavarlas, sumérgelas en agua hirviendo durante dos minutos. De este modo, se inactivarán las enzimas naturales de las verduras que pueden afectar al color, sabor y contenido nutricional.

 

Las patatas y la pasta

La pasta suele reblandecerse si se la congela, para evitarlo, puedes probar a dejarla al dente. Si congelas las patatas, éstas una vez descongeladas se quedan harinosas y poco apetecibles.

 

Las salsas y los líquidos

Al congelar los líquidos suelen aumentar su volumen, por ello, debes dejar espacio de sobra en el recipiente. Las salsas muy grasas como la bechamel suelen cortarse.

 

Los huevos

Si congelas los huevos, se romperán la cáscara ya que aumenta el volumen de los mismos. Además, las yemas no soportan la congelación, pudiendo únicamente congelar las claras.

 

Carnes y pescados

La mejor opción es congélalos en raciones individuales, ya que si se congelan varios kilos, se aumentará la temperatura del congelador.

 

LA DESCONGELACIÓN

Descongelación de los alimentos

A la hora de descongelar, debes tener en cuenta algunos aspectos como:

  • Ciertos alimentos, como las verduras precocinadas, no necesitan una descongelación previa. Basta con cocinarlas directamente.
  • La forma correcta de descongelar es poco a poco en la nevera. Saca el alimento del congelador el día antes de consumirlo, de este modo se asegura una buena calidad organoléptica.
  • También se puede descongelar los alimentos en el microondas. En este caso mejor si utilizas una baja potencia, tardará más tiempo, pero se evita que se cuezan los extremos del alimento y que se pierdan algunas de sus cualidades organolépticas.
  • Como última opción (menos interesante), sería descongelar el alimento bajo un chorro de agua fría, pero nunca dentro de agua estancada ya que se favorece el crecimiento de microorganismos.
  • Evita descongelar los alimentos dejándolos a temperatura ambiente, ya que se favorece la proliferación de microorganismos en los alimentos.
  • No vuelvas a congelar los alimentos una vez descongelados, salvo que, hayan sido productos crudos que se hayan cocinado. Si lo haces, tendrás un producto menos seguro y con unas propiedades organolépticas deterioradas.

 

 

 

Si tienes cualquier duda, comentario o sugerencia, puedes hacerla llegar a través de la sección de comentarios.

 

Sígueme en:

Facebook

Twiter

Instagram

 

Un abrazo

Yovanny

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *