Comer de fiambrera

Cómo comer de fiambrera de forma saludable

«Dime lo que comes y te diré lo que eres». G. K. Chesterton.

¿Sueles comer fuera de casa y quieres llevarte tu fiambrera porque las opciones que ofertan en el comedor o restaurante no siempre son saludables?

¿Quieres aprender planificar y elaborar la comida para tu fiambrera?

En el artículo de hoy, vamos a ver la mejor forma de planificarse, las cocciones que hay que evitar y qué tipo de recipiente es el más recomendable a la hora de llevar tu comida al trabajo.

Pese a que la fiambrera o tupper tiene el inconveniente de limitarnos (al menos hasta cierto punto), es una gran opción a considerar si no puedes ir a comer a casa al mediodía (que sería lo ideal). Un gran punto positivo de este formato es que nos permite planificar y controlar lo que vamos a comer en los días o semanas, pudiendo así, variar y conseguir estar más saludables si realmente es nuestra intención.

Ten en cuenta que el hecho de llevar una fiambrera no sólo implica llevar un bocado o un sándwich, es más que eso, significa realizar una comida lo más completa posible en el trabajo. Todo pasa por planificase de la mejor manera posible.

Para planificarte bien, tómate un tiempo, siéntate y redacta qué quieres comer cada día de la semana y, en base a ello realiza tu lista de la compra. Recuerda que debes buscar platos saludables y equilibrados, variar (cuanto más variado, mejor), que sean fáciles de preparar y, sobre todo, que sean apetecibles. No olvides que hay ciertas formas de cocción que es mejor que las evites, por ejemplo, la plancha o los fritos, éstos deberían ser consumidos tras ser cocinados, porque cuando se enfrían y se recalientan nuevamente pierden sus propiedades organolépticas.

A continuación, te presento las 2 principales cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de planificar tu fiambrera:

 

EL CONTENIDO 

Si vas a optar por plato único (que quizás sea lo más recomendable), sería importante incluir en él vegetales (crudos o cocinados), proteínas y grasas saludables, de calidad y lo menos procesados posible. Si eres una persona activa (si no lo eres, ¿a qué esperas?) deberías añadir a tu plato una fuente de hidratos de carbono de calidad y, al igual que con las proteínas y grasas con el menor procesado posible. Y, para beber siempre lo más aconsejable es el agua.

Si no te es posible incluir los vegetales dentro de un plato común, puedes añadir ensalada, verduras salteadas, cremas de verdura, sopas, gazpacho, etc. como acompañamiento. En el caso de que elijas llevarte una ensalada deberías llevarte el aceite, vinagre y sal aparte para añadirlo justo antes de empezar a comer. De postre puedes comer una pieza de fruta o un lácteo, como siempre lo menos procesado posible (yogurt o un trozo de queso, por ejemplo).

A continuación, te propongo algunos ejemplos de platos únicos, pero lo ideal es que plantees los tuyos propios según tus posibilidades, recursos y gustos.

Con el fin de facilitar un poco las cosas vamos a clasificar los posibles platos en diferentes grupos:

 

1. Ensaldas:

Ensalada

  1. Lechuga, tomate, remolacha, cebolla, pollo picado, un poco de arroz y manzana;
  2. Espinacas, zanahoria, queso fresco, atún, un poco de pasta y nueces;
  3. Pimientos asados, cebolla, tomate, caballa, huevo duro y cous-cous;
  4. Canónigos, naranja, espárragos, cebolla, melva, y huevo duro;
  5. Mix de hojas varias, zanahoria rallada, aguacate, quínoa y salmón ahumado…

2. Legumbres o similares:

Legumbres

  1. Lentejas con verdura y un poco de arroz;
  2. Garbanzos con langostinos (o camarones) y verdura;
  3. Espinacas con garbanzos y huevo cuajado;
  4. Fréjoles o alubias con verdura;
  5. Habas salteadas con ajo, jamón y huevo duro…

3. Carnes:

carnes

  1. Pollo al curry guisado con setas, zanahorias y semillas de sésamo;
  2. Carne mechada de res con salsa de cebolla, ajo y zanahoria;
  3. Carne de res con menestra;
  4. Estofado de pavo, brócoli, cebolla y zanahorias baby;
  5. Conejo guisado con calabacín, berenjena y ajo…

4. Pescados:

Salmón

  1. Bacalao guisado con pisto;
  2. Atún encebollado con guarnición de remolacha aliñada;
  3. Salmón al papillote con verdura al gusto;
  4. Calamares a la riojana con guarnición de zanahoria aliñada;
  5. Cazón (o cualquier pescado) guisado con arvejas o guisantes, cebolla y camarones…

5. Arroces:

Arroz 3 delicias

  1. Arroz tres delicias;
  2. Arroz con verdura y marisco;
  3. Arroz con verdura y conejo;
  4. Arroz con verdura y pollo;
  5. Arroz negro con calamares o sepia…

6. Papas/Patatas:

papas

  1. Papa aliñada con tomate, cebolla, pimiento, huevo duro y melva;
  2. Papas guisadas con sepia;
  3. Papas guisadas con carne de res;
  4. Papas, cebolla y pescado blanco al horno;
  5. Revuelto de papas, taquitos de jamón y huevo…

 

EL CONTINENTE (RECIPIENTE)

Una vez que tengas planificado tu menú, intentando que sea saludable, sencillo, atractivo y variado, y teniendo en cuenta todos los consejos aportados anteriormente; debes prestar especial atención al recipiente donde vas a transportar, calentar (si es el caso) y comer tu comida.

Para llevar a cabo todo esto es de vital importancia que te hagas con fiambreras aptas para microondas (las más recomendables son las de cristal y sin metal), con un tamaño para porciones individuales (si no terminarás comiendo más de la cuenta), con un cierre seguro (hermético) y que sea fácil de limpiar. También sería bueno que te hagas con un bolso específico con sus separadores, térmico, con posibilidad de añadir placas de frío y no muy grande (sería un complemento ideal 🙂 ).

 

CONSEJOS FINALES:

  • Deja la fiambrera preparada la noche anterior y guárdalo en la nevera, así no te darás pereza por la mañana.
  • Aliña la comida justo antes de ponerte a comer, nunca lo hagas en casa, ya que no sabrá igual. Te aconsejo llevar el aliño en un frasco aparte.
  • Si los alimentos te lo permiten, cocina más de la cuenta y congela en porciones ya listas, ganarás tiempo para las siguientes ocasiones.
  • Deja los bocadillos y/o sándwiches como el último de los recursos. Pueden ser poco equilibrados y por lo tanto menos recomendables.
  • Aprovecha los alimentos locales y de temporada.
  • No olvides hacer uso de las especias y del aceite de oliva virgen extra (también, una buena opción es el aceite de coco) a la hora de cocinar.
  • Para los guisos, la olla exprés puede ser muy buen aliado.
  • Organízate. Es fundamental. Si no lo haces, tu objetivo de comer saludable de fiambrera se verá truncado.

 

 

 

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