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10 Consejos para comer fuera de casa

«Nuestro cuerpo es lo más preciado que tenemos en la vida; aliméntalo con comida sana».

En nuestra sociedad actual, se ha instaurado como habitual que no haya reunión familiar, laboral o festejo en el que la comida no adquiera protagonismo. Lo más importante han dejado de ser los motivos de la reunión y ha pasado a ser la comida, hasta tal punto que, hay hasta una especie de competición por ver cuál es el acontecimiento en el que se ha comido más.

La relación festejo-comida es muy antigua, pero en el sentido contrario. Nuestros antepasados celebraban el hecho de poder comer y ahora en cambio, no hay la más mínima celebración que no se festeje comiendo.

Si sumamos todos los días que a lo largo del año consideramos «excepcionales» y que normalmente situamos de manera concreta en fines de semana, festivos, vacaciones, Navidad, invitaciones, viajes, compromisos, etc., en los que aceptamos que está justificado salirse de los hábitos saludables, veremos que son una cifra muy alta y que nos deja muy poco margen para recuperarnos.

 

¿ES POSIBLE COMER SALUDABLEMENTE FUERA DE CASA?

Por supuesto que sí. El hecho de comer fuera de casa no debería ser motivo para que cambies tus criterios de alimentación, si lo piensas bien, lo único que cambia es que te sientas a comer en una mesa diferente a la de tu casa.

Si sales fuera y vas a comer en restaurantes, hay ciertos trucos que puedes tener en cuenta para evitar pasarte con los excesos:

 

1. Búsqueda previa

Antes de salir a comer, realiza una búsqueda de restaurantes que puedan ofrecerte comidas saludables. Los alimentos que deberías comer son básicamente los mismos en cualquier lugar donde vayas, y si no es posible en el lugar que has elegido, puedes dirigirte a otro. En nuestro entorno esto no supone mayor dificultad 😉

 

2. Evita el fast food

Evita los establecimientos fast food,los productos que ofertan son de baja calidad nutricional, tienen mucha grasa (y de mala calidad), sal y calorías, algo que no es interesante para tu salud ni tu peso.

 

3. De primero, hortalizas y verduras

Las protagonistas de cualquier comida deben ser las hortalizas y verduras, en cualquiera de sus formas (potajes, purés, ensaladas, gazpachos, guarniciones salteadas o al horno, etc.), en el formato que más te gusten. Pero recuerda, ¡que nunca falten!

 

4. De segundo, proteína

Complementa el primer plato con un segundo saludable. Para la elección del alimento proteico del menú, puedes elegir entre las siguientes opciones:

  • Legumbres: lentejas, garbanzos, guisantes, habas, judías… Si las hay, pídelas.
  • Pescado o huevo, priorizando cocciones al vapor, a la plancha, hervido o guiso. Los rebozados o empanados no son una opción saludable, y los preparados tipo surimi o croquetas de pescado, tampoco.
  • Carne: es la más cómoda de pedir porque siempre hay en todos los restaurantes. Intenta que no sea tu principal aporte proteico, dándole una oportunidad a las legumbres, pescados y huevos.

 

5. Evita las opciones poco saludables

Si de segundo sólo hay platos muy calóricos o poco saludables (fritos, rebozados, salsas, precocinados, etc.), puedes valorar la opción de pedir dos primeros, como por ejemplo una ensalada y un plato de legumbres, o un puré y una menestra con huevo.

No dudes en pedir las modificaciones que sean necesarias para hacer el menú más saludable como, por ejemplo:

  • Pedir el pescado sin mayonesa
  • Pedir la carne a la plancha en lugar de rebozada

No añadas mayonesa, kétchup ni otras salsas. Si es posible, pide las ensaladas sin aliñar para poder controlar mejor la cantidad de sal y aceite en las comidas. La mejor opción para aliñar cualquier comida es el aceite de oliva virgen extra.

Intenta que las guarniciones no sean de papas fritas. Es mejor una papa guisada o arrugada, un poco de arroz o las verduras.

 

6. No acompañes tus comidas con pan

Lo mejor es no comer pan. Si es necesario, pide que no te lo sirvan (tenerlo en la mesa con hambre no es buena idea). Además, no todos los establecimientos tienen pan de calidad.

 

7. Vigila las cantidades

Si las cantidades que te sirven son mayores a lo que deseas comer, tienes tres opciones:

  • Pedir que te pongan menos cantidad.
  • Dejar en el plato el exceso.
  • Ordenar que te la pongan para llevar (si merece la pena).

Si estás ante un bufé, es incluso más sencillo, ya que tienes la posibilidad de elegir entre muchos platos y diversas preparaciones. Sin embargo, nuestro comportamiento ante ellos suele ser diferente; parece que hay que probar de todo, porque si no se tiene la sensación de que no “rentabilizamos” lo que vamos a pagar. El dueño del bufé nunca perderá con lo que comemos, los únicos perdedores seremos nosotros.

 

8. Para beber, agua

Bebe agua en las comidas y evita el alcohol, los zumos o jugos comerciales y los refrescos (aunque sean light o Zero).

 

9. El postre

Como postre, las mejores opciones son la fruta fresca o un yogur natural sin azúcar. Si no lo ofertan, acostumbra a llevar alguna fruta encima, para comerla si te quedaras con hambre. Dicho esto, en algún día puntual puedes hacer una excepción y comer algún dulce (de calidad), pero que no sea lo habitual.

 

10. El café y las infusiones

Si tomas café tras la comida, que sea sin azúcar (puedes usar edulcorantes como, por ejemplo, sacarina).

Por otro lado, las infusiones después de comer pueden ser buenas aliadas a la hora de facilitar el proceso de digestión. Tomando un té, por ejemplo, puedes evitar sentir esa pesadez que puede llegar a convertirse en una gran pesadilla por el resto de la tarde o noche.

 

REFLEXIÓN FINAL 

¿Sabes lo que significa la famosa frase «hoy vamos a darnos un homenaje»?

En la mayoría de los casos, significa que vamos a darnos un atracón de comida que, generalmente, nuestro cuerpo se resentirá por ello. Debes tener cuidado con esto. No tiene nada de malo darse ese «homenaje» de vez en cuando, pero con cabeza y hacerlo con alimentos que no podamos comer todos los días, bien sea por su precio o por su falta de accesibilidad. Por tu salud, aleja ese concepto de atracón de tu conducta.  Y si lo que estamos comiendo no es especialmente recomendable, que al menos no sea una cantidad desmesurada. No tiene sentido que el homenaje que te vayas a dar acabe mal.

 

 

 

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Yovanny

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